El dolor lleva al miedo, el miedo a la ira, la ira al odio el odio al caos.
Viejos fantasmas son agitados desde situaciones que los medios reproducen de manera viral, pues hoy a través de las redes sociales se disemina como una epidemia que enferma a las sociedades y les impide reflexionar.
Desaparece una persona, lo cual es muy grave, debe ser investigado por la justicia, debe ser impulsada la búsqueda de la verdad, ahí es donde se comienza un recorrido sin retorno de datos e información de todo tipo, se transforma a la víctima en victimario, se destroza su identidad, se desdibuja en las muchas palabras, de opinólogos, de todo aquel que necesite salir en los medios, o quiera obtener poder a partir del dolor ajeno.
Gente que tiene poder y oculta sus intenciones tras este dolor de otros, padres, amigos, allegados a esa víctima desdibujada, y transformada en quien se sabe que. Persona desaparecida, algo habrá hecho, qué hacía ahí, nunca estuvo, se drogaba, etc. Mientras alguien lo llora en silencio, se destroza a una persona real, a una familia, se genera ira social.
Otros, pero mirá cómo se vestía, en los grupos que estaba, era militante de…, se prostituía. ¿Qué nos pasa? ¿Quién está pensando por nosotros? ¿Quién escribe los guiones que repetimos?¿Cuándo dejamos de ser seres racionales?
Dejame tu opinion!
Besos!
Patricia
Comments